Las sillas de oficina ajustables están diseñadas para hacer las largas horas de trabajo de oficina más cómodas. Sin embargo, si la silla deja de funcionar correctamente, se vuelve más una molestia que una conveniencia. Un cilindro de gas defectuoso es la causa más probable de que el asiento no se mueve, que se levanta cuando no está en uso o que se mueve hacia arriba y hacia abajo mientras estás sentado. Si el asiento se inclina, se desploma o se balancea, el mecanismo del asiento necesita ser reemplazado.

La mayoría de las sillas de oficina permiten ajustar su altura a través de un cilindro neumático. La presión de gas en el cilindro empuja tu peso mientras te sientas y si dejas salir algo de la presión caerá más abajo cuando te sientes, permitiéndote bajar la silla. Quitar el peso de la silla permite al cilindro llenarse de gas nuevamente lo cual da más presión y permite que el asiento pueda subirse más alto. El cilindro es un sistema sellado con un área presurizada y un área de reserva, cualquier fuga disminuirá la posibilidad total de la silla y el cilindro no se podrá llenar nuevamente. Si la fuga deja que el gas escape completamente, entonces el cilindro completo deberá ser reemplazado.

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Publicado: 30 de Junio de 2016